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“Me encanta ver las ganas y la ilusión con la que vienen los niños a nuestro centro”

Me llamo Pilar y soy coordinadora de tratamiento en el centro de ortodoncia Myriam Sada de Fuengirola (Málaga). La primera vez que entré a un centro de OrtodonciaMyriam Sada fue ¡porque necesitaba ortodoncia! Desde entonces han pasado más de 5 años, que son los que llevo trabajando aquí.  Recuerdo que en esa mi primera visita quedé asombrada al ver una clínica tan innovadora, con un trato tan cercano a los pacientes y tan especial con los niños.Después, al incorporarme, pude comprobar que esa sensación no era fruto de la casualidad sino de un esfuerzo real por hacer felices a los pacientes y procurar que se sientan bien. Y eso no puede conseguirse de cualquier modo: es necesario coordinarse, estar muy atentos y formar un buen equipo. Para eso es fundamental que haya compañerismo, y de eso aquí no falta en absoluto.

Además, es fundamental que te guste tu trabajo, porque eso se transmite. A mí me agrada especialmente el trato con los niños, y cualquier esfuerzo se desvanece al ver las ganas y la ilusión con las que vienen a cada una de sus revisiones y lo bien que se lo pasan en nuestro centro. Pero también me gusta el trato con el resto de pacientes, sean adolescentes o adultos. Intento conocerles bien ya que el contacto directo les gusta, les genera confianza y les hace ver que el centro de ortodoncia Myriam Sada es una clínica distinta, no sólo porque esté llena de juegos y actividades -es una caja de sorpresas-, sino por su cercanía.

Todo ello es clave para hacer que la ortodoncia se desarrolle de la mejor manera posible ya que al estar relajados, los pacientes se deshacen de prejuicios y pasan de ser reticentes al principio a volcarse en el tratamiento. Al final, esto demuestra también que hemos conseguido que entiendan la importancia que tiene la ortodoncia para su salud. Así se dan cuenta de que al alinear sus dientes no solo conseguimos una bonita sonrisa sino que prevenimos el surgimiento de caries o cualquiera de las infecciones bucales que pudieran producirse.

Y es que muchas de esas infecciones  vienen de la dificultad que supone cepillarse correctamente los dientes si estos están torcidos, o se solapan, por ejemplo. Además, con la ortodoncia corregimos otros trastornos funcionales derivados de una malposición, como son el hábito de la respiración bucal, los problemas de pronunciación o los problemas digestivos, entre otros.

El resultado de nuestra relación con los pacientes y el buen desarrollo de sus tratamientos de ortodoncia se resume en las múltiples experiencias,  todas muy positivas, que vivimos con ellos. Recuerdo una de ellas con mucho cariño: se trata de dos pacientes que son madre e hija y que cuando estaban de vacaciones a Disneyland se acordaron de nosotras, se pusieron las camisetas del centro de ortodoncia Myriam Sada, se hicieron unas fotos, ¡y nos las enviaron!

Sin duda, estos detalles son los que marcan la diferencia.

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